Relatos

La belleza sobre Orión

Una gota, dos gotas, tres gotas, cuatro gotas… Creo que a la séptima pierdo el hilo de la cuenta, y el goteo se convierte en un conteo que se extiende en una gran indefinición. De donde proviene el conteo, lo desconozco, quizás de alguna escarlatita que se encuentra sobre mí, o que se encuentra a […]