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El ‘boom’ de moda sostenible en Piedecuesta

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Según la ONU, la industria de la moda es la segunda más contaminante después de la petrolera, esto debido a las grandes cantidades de gases de efecto invernadero que genera. ¿Qué otros daños generan? Tan solo en un año, el sector textil llega a gastar cerca de 93.000 millones de metros cúbicos de agua, así como arrojar a los océanos medio millón de toneladas de microfibras. Es por esto por lo que en diferentes partes del mundo se ha ido implementando el concepto de moda sostenible, el cual busca disminuir el impacto ambiental que tiene la fabricación de ropa.  Siguiendo esta nueva alternativa, Sharitz Mantilla, Ingeniera Ambiental de la Universidad Pontificia Bolivariana, inició Collect Store, una tienda dedicada a la compra y venta de ropa usada que aplica esta nueva forma de vestir en el área metropolitana de Bucaramanga.  

Hablamos con ella para conocer cómo es el proceso de crecimiento que ha tenido su emprendimiento, la estrategia de redes sociales que usa para posicionar su tienda en el mercado y su perspectiva con respecto a la moda sostenible en Colombia.  Además, nos contó acerca de los beneficios económicos y sociales que trae su modelo de venta.  

¿Cómo fueron los inicios de Collect Store? 

Yo inicié en el año 2017. Este año ya cumplo los tres años con Collect. Cuando yo inicié con la tienda ya tenía la idea de cómo era el tema de las ventas de segunda mano porque en la Universidad inicié un proyecto con unas compañeras que consistía en vender nuestra ropa usada. Sin embargo, al ser un emprendimiento entre amigas, no funcionó, entonces yo seguí con la idea y empecé a expandir más el negocio. 

Al siguiente año de empezar vi que el negocio daba frutos. Al principio los resultados no fueron positivos puesto que no se vendía mucho y la gente tenía una perspectiva muy negativa al respecto. Incluso mis propias amigas me decían que nunca me iban a comprar ropa porque les daba asco por ser de segunda mano. 

Al inicio las reacciones de la gente no fueron las mejores, pero yo siempre fui muy intensa y estaba convencida que esto debía surgir. Después de 14 meses vi resultados muy buenos así que decidí de inaugurar la tienda física, es decir, la primera boutique de atuendos reciclados en el área metropolitana, porque hay muchas tiendas de segunda mano en el centro, pero una boutique como la que ofrezco no hay. 

¿Qué factor diferenciador tiene su tienda con las tiendas de segunda mano convencionales? 

El aspecto y la temática. En el local que yo tengo todo es vintageo seael almacén tiene un aspecto antiguo. Las luces son bombones, alrededor hay una jaula antigua y todo es en madera. Se ve como una tienda de moda normal en vez de una de segunda mano. Todo es más bonito organizado, cuando tu entras a una tienda del centro  ves todo muy desorganizado; todo está amontonado y no puedes distinguir qué prendas hay por esto mismo. No presentan la ropa de segunda mano como algo bonito sino como cosas en mal estado. Yo quería crear un lugar en donde la gente se sintiera cómoda y que se sintieran como si estuviesen en una tienda de ropa normal, pero en realidad se encuentran en una de segunda mano con las prendas en perfecto estado. 

Hablando de eso, para que las prendas tengan una buena apariencia, ¿cuál es el proceso al que se le somete cuando llega a sus manos? 

Cuando la ropa llega nosotros le hacemos un proceso de revisión de calidad. No todo se acepta, solo se acepta las cosas que están en buen estado, y las que tienen defectos las arreglamos.  Si tiene una costura rota se la ponemos, si le falta el botón se lo buscamos y si tiene una mancha que se puede quitar la lavamos, además, tenemos un aparato que le quita la mota a las prendas. Luego, se lava, se plancha y se etiqueta. Y la que no se acepta se dona con autorización del dueño. 

¿A dónde se dona esa ropa? 

Hace un tiempo teníamos un proyecto con la cárcel la Modelo, pero no funcionó, Así que ahora estamos llevando la ropa a la vereda la Unión del municipio de Río Negro, porque tengo unos familiares allá y es fácil hacer el contacto. 

Estuvimos mirando en su página web y dice que no reciben collares, anillos, ropa deportiva y zapatos, ¿por qué estos artículos no son recibidos en su tienda? 

Vender ropa de segunda mano ya es una labor difícily pasar a ropa deportiva o a zapatos ya es otro nivel. Ofrecer ropa es mucho más rápido. En otro momento se podrá recibir cuando las personas estén más preparadas para este tipo de tendencias; además, quiero enfocarme en la ropa casual, de día a día. Al comienzo yo estaba recibiendo ropa deportiva y zapatos, pero llegaban en muy mal estado. Uno entra en desgaste al tener que devolverlos o donarlos todo el tiempo. En el caso de los accesorios es por el material, porque muchas veces los aretes se desgastan o se pelan, también es por higiene por lo que los accesorios no se reciben. 

Usted me comentaba que al principio la tienda tenía una perspectiva muy negativa con respecto a las prendas de segunda mano, ¿qué estrategias utilizó para tener una buena acogida en el mercado? 

Primero, recibir ropa bonita y que se pudiera combinar, es decir, atuendos con los que las personas pudiesen crear oufits atractivos, para que así las personas vieran a las prendas de segunda mano como algo agradable.  Lo otro fue empezar a concientizar sobre el beneficio que trae el hecho que cada persona empezará a reutilizar y reciclar la ropa, y de esta forma, contribuir a la economía circular, todo a través de las redes sociales, que es en donde me muevo más. 

A parte de esto, también empecé a publicar sobre el impacto medioambiental de la industria textil; el consumo de agua que genera y la contaminación de los ríos a causa de los tintes que se utilizan en la ropa son un ejemplo de esto. Además, también di a conocer sobre el impacto social que provocan algunas marcas de este sector como Zara. Sus salarios son bajos y la presión laboral es negativa para los trabajadoresasí que en este sentido yo también me volví fan de la ropa de segunda mano; la mayoría de lo que hay en mi armario son atuendos reutilizados. 

Y en redes sociales, ¿qué estrategias ha utilizado para vender sus productos? 

Yo empecé a venderle prendas a reinas de belleza y así ellas hacían publicidad en sus redes de los atuendos que habían adquirido. Actualmente pago por publicidad cada semana, sobre todo en Instagram, de la misma forma he realizado videos sobre economía circular y otros mostrando la tienda. La página web ha facilitado mucho las cosas porque antes yo tenía tiempo para responderle a cada persona y explicarles sobre el proceso. Pero ahora no se puede porque son muchas personas las que preguntan, se hizo necesario la página para que las personas conocieran cómo era el proceso. Así que en las redes compartí cómo podían acceder a ella y así realizar el proceso de compra o de venta. 

¿Cuál es la red social en la que más tiene audiencia? 

Instagram, siempre me ha parecido más fácil ya que es sencillo tener contacto con la persona que desea comprar, esto gracias a las historias que se publican. En Facebook me parece demorado. Sin embargo, hace un mes tengo un proyecto para Collect a través de Facebook y así ampliar las fuentes de ingresos. 

¿En qué consiste ese proyecto? 

Yo me he dado cuenta de que hay ropa que no se pueden vender ni donar, a raíz de eso quiero crear contenido en el que se muestre a las personas cómo pueden convertir esas prendas que ya no sirven en algo que sí sirve y que se las puedan poner para que no tengan que botarlos a la basura. La tela es como el plástico, demora mucho en degradarse, entonces lo mejor es buscar qué uso se le puede dar.  

Otro de los proyectos que está andando es el de recuperar prendas de los años 80 y 90, como los pantalones de tiro alto, puesto que se han vuelto tendencia. Este tipo de moda ha tenido bastante acogida entre las prendas; algo muy curioso es lo siguiente: las pocas prendas vintage que he logrado rescatar vienen con algún defecto que no se puede arreglar. Publiqué unas historias en Instagram y a pesar de las manchas, a las personas no les importaba esto, deseaban adquirirlo. Es algo muy bonito ver como las personas van tomando amor por este tipo de movimientos. 

Desde su punto de vista, ¿se puede decir que la moda sostenible se está volviendo viral en Colombia? 

Sí, yo creo que en unos años esto va a ser el boom, como en Estados Unidos que uno encuentra una tienda de segunda mano en cada esquina. Y eso es lo que yo busco, quiero que dejen de ver a la moda de segunda mano a través de los mitos y los prejuicios.  

Volviendo al tema de compra y venta, ¿cómo es este proceso? 

La solicitud se hace por la página web y deben ser mínimo 10 prendas enviadas. Luego las prendas se llevan al local para hacerles una prueba de calidad, es decir, que se encuentren en perfecto estado y a los cinco días la persona recibe un formato de consignación, que es un compromiso entre la persona y la tienda en el que se especifica los días de pago, los medios de pago, qué se va a hacer con la ropa y el inventario de los productos que tiene la persona en la tienda, cada prenda tiene la referencia de las proveedorasDespués de esto, la proveedora se registra en la página, con el usuario y contraseña la persona podrá ver cuántas prendas tiene y la cantidad de dinero.  Hay personas que han ganado hasta dos millones de pesos vendiendo su ropa usada y este valor de ganancia lo establezco dependiendo del valor en el que se pueda vender.  

Por otro lado, nosotros tenemos un límite de 30 a 40 prendas porque es difícil manejar tantas personas, así que a medida que se la va dando salida se van recibiendo la mercancía que nos entregan las proveedoras.  

¿Y cómo se establece el valor de las prendas? 

Se mira en las grandes tiendas del mercado, como Renueva tu closet, en cuánto está valuada la marca, la tela y el tipo de ropa en sí para de esta forma establecer un precio que no sea tan elevado, pero tampoco tan económico. 

¿Por qué no implementa los porcentajes para darle ganancias a sus proveedoras? 

Al principio yo lo hacía. Les daba porcentajes porque cuando empecé con Collect vi una tienda en Colombia que manejaba porcentajes, y era una empresa reconocida. Dije “bueno voy a hacerlo como ellos lo hacen. En su momento estaban manejando un porcentaje del 40% y yo los imité. Apliqué ese modelo y no funcionó, entonces comencé a hacerlo como mejor me pareció más adelante me llevé la sorpresa de que esa tienda que yo tomé como referencia estaba usando el modelo que yo inventé. Fue muy grato ver que una plataforma grande hiciera las cosas como a mí se me había ocurrido. Así es como se maneja. 

Si alguien quiere comprar prendas ¿cómo lo hace? 

Lo pueden hacer por Instagram, allí se envían los medios de pago o ingresan a la página. En la página a veces es complicado subir todo, pero gran parte del catálogo lo pueden encontrar allí. A veces se venden muy rápido las cosas y hay que estar pendientes de marcar los productos agotados en la página y hay que estar muy encima de esos detalles todo el tiempo. La gente puede pagar por la página o por IG, manejamos pago en efectivo, contraentrega, tarjeta de créditotarjeta débitoEfecty, Baloto y muchos más. 

¿Qué estrategias de bioseguridad están implementando en las ventas? 

La prenda está recién lavada cuando la persona la recibe, las fotos del catálogo se hacen antes de lavar la ropa, luego, nadie la toca. Ahorita en pandemia la tienda no se abrió para evitar que las personas no palpen tanto las prendas, se trata en lo máximo de que la persona reciba su atuendo limpio en una bolsa sellada, la cual es reutilizable, es en tela y va cerrada. En tiempo normal, la persona debía enviar la mercancía de igual forma porque si tenía algún olor extraño o manchas, se devolvía de inmediato. A pesar de esto igual todo lo lavamos de nuevo. 

Por otro lado, el traslado de la ropa desde mi apartamento al apartamento se hacía en esos forros en los que se llevan trajes, mi papá usaba muchos trajes, entonces tengo varios. Así los vestuarios no se contaminaban en el camino. A partir del primero de septiembre abriremos la tienda física a medio tiempo con medidas de bioseguridad y el consejo que siempre le damos a las personas es que laven sus productos, así los reciban nuevos, lavados, sellados o recién sacados de una boutique; con pandemia o sin pandemia hay que lavar la ropa después de comprarla. Uno no sabe cuánto tiempo lleva una prenda nueva almacenada en bodega y mi recomendación es que siempre la laven después de comprarla. 

Y con respecto a las medidas de bioseguridad, ya en la tienda tenemos el gel antibacterial, el tapete de desinfección, la demarcación y el uso obligatorio de tapabocas, además solo se permite el ingreso de dos clientes al tiempo más la persona que está atendiendo. 

 ¿Ha visto una disminución de las ventas por culpa de la pandemia? 

No, la verdad, al contrario. Quizá el primer mes de cuarentena sí fue un poco complicado. Nunca me imaginé que fueran a cerrar todo y empecé a preguntarme cómo iba a pagar servicios, el arriendo, el Internet, todo. Yo decía: ¿Qué voy a hacer? Duré como 12 días pensando y perdiendo el tiempo porque no hice nada, solpensaba y me estresaba. Después reaccioné y me di cuenta de que había que seguir vendiendo, había que continuar, entonces empecé a mover más las redes. Ese primer mes no fue tan bueno. Ya luego cuando me mentalicé que esto iba a durar mucho más tiempo y me propuse a continuar con las ventastodo empezó a mejorar y nuevamente se dispararon las ventas.  

Gracias a que reaccioné a tiempo pude continuar con las obligaciones del local, por fortuna no he dejado de pagar arriendo ni servicios. He pasado algunas solicitudes a ayudas para cubrir esos costos, pero no he tenido ningún apoyo por esa parte. A partir de eso se crearon estrategias y con el tema virtual empecé a hacer muchas promociones, envíos gratis por compras superiores a cierto valor, descuentos, mejor dicho, mover muchas promociones y así continuamos. 

El tener un componente virtual desde antes de la pandemia hizo que no le afectara tanto, ¿cierto? 

Eso es lo que yo le digo a todas las personas. Cuando monten un negocio traten de estar muy actualizados; yo desde un principio estuve atenta con el tema de las redes, pero qué pasa, por ejemplo, con las tiendas del centro que solo venden en su sitio físico, que no tienen nada virtual, vivían de lo que uno comprara mientras pasaba por ahí. 

Para tener éxito y avanzar y ver resultados positivos hay que estar muy actualizados con lo que esté pasando en el momento y no quedarse atrás; tratar de ir un paso adelante y muy a la vanguardia de cada cosa nueva que vaya saliendo, plataformas nuevas, redes sociales nuevas, etc. 

En ese sentido, ¿cómo ve su empresa en el futuro? 

Yo la veo muy grande, la verdad. Yo quiero que el local sea 4, 5 o 6 veces más grande de lo que es ahorita, muchos empleados para redes sociales, atención al público, personas encargadas para hacer sus arreglos en la ropa, he querido también abarcar el tema de usar telas biodegradables y crear mi propia marca. Eso es algo que tengo en remojo porque hay que pensarlo muy bien al ser algo costoso, pero también es una opción que tengo como proyecto para tratar más adelante. 

Otra cosa que yo busco es que haya muchas tiendas que trabajen igual y que no que sea solamente colgar ropa barata en un estante, lo digo así porque eso es lo que la gente suele pensar al escuchar hablar de ropa de segunda mano. La idea es que sea bonito, que esté ordenado y limpio y que la gente diga “¡Wow! Qué lindo”. 

Además del beneficio ambiental, ¿de qué forma ayuda la moda sostenible en materia social y económica? 

Mi ejemplo sería el de las personas que reciben ropa sin comprarla, ropa en buen estado, que son las donaciones que hacemos a comunidades vulnerables. Me gustaría hacerlo mucho más, pero por tiempo no lo hago muy seguido. En lo económico es el hecho que se generan ingresos, ya que es como un banco en el que las personas van y empiezan a ahorrar dinero en una cuenta que tienen con nosotros y luego la pueden usar para sus obligaciones. 

¿Ha tenido algún caso en el que los ahorros en la tienda sacaron de apuros a un cliente? 

Un caso especial que nos pasó fue con una chica llamada Daniela que tenía unos 500.000 pesos ahorrados en la tienda. Un día le pusieron un comparendo de más o menos ese mismo valor y retiró los ahorros que tenía en la tienda con su ropa usada y pagó su multa. 

 

Collect Store se consolida actualmente como una tienda pionera en moda sostenible dentro de la región. Un proyecto fuera de lo común que rompe el estereotipo de muchas personas con la de ropa de segunda mano y que no solo permite ayudar al medioambiente, sino que también crea nuevas formas de economía para las personas al poder generar ingresos con aquella ropa que ya no usan. Además, es un ejemplo que seguir de cómo una tienda puede migrar a la virtualidad y así afrontar los retos del momento. 

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