¿Cómo le irá a un iMac de finales de 2012 en pleno 2026? Probablemente no muy bien si tenemos en cuenta que su soporte oficial murió en macOS Catalina y que muchas aplicaciones han dejado de ser compatibles. A pesar de ello, un equipo con estas características aún merece tener unos años más de vida, y los hemos conseguido gracias a Fedora 44. ¿Cómo nos fue? Te contamos a ver si te animas a darle una segunda oportunidad a este ícono de la tecnología.
¿Con qué especificaciones trabajaremos?
El equipo que utilizamos es una iMac Late 2012 de 21.5 pulgadas. De fábrica este equipo viene con un disco duro (HDD) de 1 TB, sin embargo, el de nuestro ejercicio fue repotenciado y tiene una unidad de estado sólido (SSD) de 500GB. Menos capacidad de almacenamiento, pero mejor rendimiento.
En cuanto a recursos, este ordenador cuenta con 8GB de RAM DDR3, un procesado Intel Core i5 de cuatro núcleos a 2.7 GHz, cuatro puertos USB 3.0, dos puertos Thunderbolt, lector de tarjetas SD, conector de audífonos y un puerto Ethernet Gigabit que nos es muy útil en este ejercicio, ya que el WiFi no funciona cuando recién instalas Fedora 44.
Es una buena configuración para un ordenador de uso diario en tareas de oficina, estudio o una que otra tarea básica de edición, y una excelentísima para un equipo de la época, teniendo en cuenta que salió al mercado a finales del 2012 con el clásico diseño de los iMac de Apple.
Lo bueno
Aparte de evitar que tu ordenador termine en la basura o arrumado en algún armario, usar Fedora 44 (o en general cualquier distribución de Linux) tiene muchos beneficios si eres alguien curioso de la tecnología o quieres ver vida más allá de macOS o Windows. Tendrás un equipo con un muy buen rendimiento teniendo en cuenta que tiene un hardware de hace más de 10 años.
Mejoras en el rendimiento
El iMac 2012 soportó de manera oficial hasta macOS Catalina, una versión de sistema que ya se sentía algo pesada, lenta y que poco a poco nos fue dejando sin la posibilidad de instalar las últimas versiones de aplicaciones necesarias como Microsoft Office (hoy Microsoft 365), WhatsApp de escritorio o incluso Google Chrome. Por otro lado, Fedora 44 optimiza muy bien el uso de recursos de este ordenador, ya que Linux consume significativamente menos RAM que lo que consumiría el ecosistema Apple y, aunque en Linux no tenemos las mismas aplicaciones que en macOS o Windows, podemos encontrar software similar y más actualizado.

El teclado y el mouse de Apple funcionan
Algo que me preocupaba al momento de hacer este cambio de sistema operativo es que el teclado y el mouse de Apple con los que cuenta el ordenador no funcionaran correctamente y, por si acaso, tenía a la mano un mouse y un teclado USB que, spoiler, sí fueron necesarios para poder hacer uso de los inalámbricos.

Afortunadamente esto no fue problema, ya que tanto el teclado como el mouse de Apple se pueden usar con Fedora sin ningún problema; eso sí, necesitas de un mouse y un teclado USB al inicio para poder hacer toda la configuración inicial de Fedora y luego asociar mediante Bluetooth ambos dispositivos, pero luego de eso puedes continuar usándolos sin ningún inconveniente.
Dejar atrás software sin soporte
Con Fedora 44 tenemos acceso a las últimas actualizaciones de seguridad incluidas con este sistema operativo, ya que es su versión más reciente y que, con un macOS obsoleto, es imposible de obtener sin hacer uso de parches que pueden volver inestable el ordenador (como Open Core Legacy Patcher).
Igualmente podemos usar versiones más actualizadas de navegadores, suites de ofimática (como LibreOffice) y otro sofware de creación y edición de contenido que puede no funcionar en versiones antiguas de macOS.
Un ‘golpe’ a la obsolesencia programada
Como ya hemos venido diciendo a lo largo de esta nota, el iMac de finales de 2012 es un computador que aún tiene un harware muy bueno para tareas del día a día, aparte de tener una pantalla de muy buen tamaño y calidad que todavía es muy útil. Instalar Fedora 44 nos permite «rescatar» todo este harware que hubiera terminado en el reciclaje electrónico solamente porque el software original poco a poco dejó de funcionarle de la mejor manera.
Ya sea que lo quieras usar para experimentar cosas nuevas dentro de Linux o para tu uso diario, es un equipo que no te va a defraudar.
Interfaz minimalista y muy similar a macOS
Linux en general y macOS son sistemas operativos que tienen en común muchas más cosas de las que crees. Ambos nacieron directa o indirectamente de Unix, un sistema operativo creado en los 70 diseñado para ser multiusuario y multitarea.
A nivel visual, tanto GNOME como macOS se centran en ser limpios, libres de distracciones y con flujos de trabajo muy similares. El dock en ambos sistemas se ubica en la parte inferior, ambos tienen un centro de control parecido, ambos sistemas tienen una barra superior limpia, el lanzador de aplicaciones usa iconos grandes y redondeados… en fin, con Fedora te sentirás ‘como en casa’ si vienes directamente desde macOS.

Fedora es la estética premium que caracteriza a los productos de Apple, manteniendo el iMac con un diseño moderno tanto a nivel físico como a nivel de software.
Lo no tan bueno
SI bien instalar Fedora 44 es una gran alternativa para darle unos años más de vida a este ordenador, hay algunas ‘cositas’ no tan buenas con las que habrá que lidiar al hacer este cambio. Como todo, no deja de ser hardware pensado para funcionar al 100 por 100 con software de Apple, pero nada que no se pueda solucionar de alguna manera.
El WiFi
Al instalar Fedora 44 en el Mac, la conexión WiFi no funcionó en el primer arranque y solo pude acceder a Internet mediante una conexión cableada. Esto se debe a que en este tema hay un pequeño ‘choque’ entre el mundo del software libre y el propietario.
La mayoría de dispositivos iMac de 2012 usan chips Broadcom que, a diferencia de otros fabricantes como Intel, mantienen su código bajo licencias propietarias o cerradas, motivo por el cual Fedora no incluye por defecto este controlador al momento de hacer la instalación, siendo necesario colocarlo manualmente mediante el uso de la Terminal.

Por eso es crucial el contar con un cable de red disponible para poder conectar el ordenador directamente al router, ya que no tenemos Internet para descargar el driver de WiFi, pero no tenemos WiFi porque necesitamos el driver.
El control de brillo
En Fedora 44 tampoco es posible controlar el brillo de la pantalla integrada del iMac. Intenté hacerlo mediante la instalación de brightnessctl en la Terminal, pero como podemos ver a continuación, no funcionó, ya que detecra que el único nivel de brillo que puede tener el monitor es 1 (100%)

Problemas menores con gráficos
Si bien el sistema en general carga bien, no hay pantallas negras o blancas y el fondo de pantalla se ve sin ningún problema, en algunos casos los elementos gráficos de las aplicaciones del sistema tienen errores. Por poner un ejemplo, dentro de la aplicación Ajustes las animaciones de desplazamiento del mouse se ven así:

También ocurrió al mostrar toda la interfaz como tal: los textos de las opciones eran prácticamente ilegibles, pero al pasar el puntero sobre cada uno de ellos, volvía a mostrarse correctamente. La aplicación Software también se mostraba con errores en los márgenes de esta antes de maximizarla, sin embargo, no es algo grave que afecte de manera significativa el funcionamiento o uso del ordenador.

Fuera de ello, el funcionamiento del ordenador ejecutando Fedora 44 es excelente, se siente bastante fluido para navegar en Internet, gestionar documentos, trabajar y realizar videollamadas. Incluso para entrar a El Vínculo Digital a redactar esta nota directamente en el editor web.
Conclusiones
- El iMac Late 2012 aún es un equipo que, si se ha conservado en óptimas condiciones, aún tiene mucho que dar en usos ofimáticos básicos como edición de documentos, navegación web, videoconferencias, entre otros.
- Que el WiFi no venga activo al instalar Fedora y haya que hacer bastantes ‘maromas’ para instalar el driver Broadcom puede generarle muchos inconvenientes a alguien que no esté tan familiarizado con el uso de consolas.
- Pensé que elementos como la cámara web y el sonido iban a requerir de instalaciones adicionales, pero funcionó todo perfectamente.
- El teclado y el mouse de Apple funcionan sin mayor inconveniente. Gestos como el desplazamiento horizontal en el mouse también funcionan, así como las teclas de subir y bajar volumen.
- De acuerdo con lo que leí antes de instalar, era posible que el iMac no gestionara adecuadamente los ventiladores y se calentara de más, pero hasta ahora lo ha hecho perfectamente.
- El control de brillo no funciona, por lo que la pantalla siempre se mantiene en su brillo al 100%, aumentando el consumo de energía.
- El diseño de Fedora es muy similar al de las versiones más recientes de macOS, por lo que el salto a nivel de interfaz es más fácil de asimilar.
¿Te gustaría conocer cómo es el paso a paso para hacer toda esta instalación y corregir los problemas menores que deja? Conoce cómo en el siguiente video:
[Espacio para el video-tutorial, próximamente ;)]
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